Que las encías sangren al cepillarse puede parecer algo habitual, especialmente cuando no existe dolor. Muchas personas cambian de cepillo, empiezan a utilizar un colutorio o evitan limpiar la zona pensando que la encía está demasiado sensible. Sin embargo, cuando el sangrado se repite, suele indicar que existe inflamación y que conviene conocer su causa.
Si además aparecen mal aliento persistente, encías retraídas o sensación de que los dientes se ven más largos, el problema puede encontrarse por debajo de la encía. En estos casos, una limpieza dental convencional puede no ser suficiente.
El raspado y alisado radicular es un tratamiento periodontal que permite eliminar el sarro, las bacterias y las toxinas acumuladas bajo la encía y sobre la superficie de las raíces. Su objetivo es controlar la infección, reducir la inflamación y ayudar a conservar los tejidos que sostienen los dientes.
En Excelentia Dental, clínica dental en Ciudad Lineal, Madrid, estudiamos el estado de las encías para determinar si el paciente necesita una profilaxis, un raspado periodontal u otro tratamiento adaptado a la evolución de la enfermedad.
¿Por qué me sangran las encías aunque me cepille?
El sangrado suele aparecer cuando la placa bacteriana se acumula junto al margen de la encía y provoca inflamación. Al principio, esta alteración puede limitarse a una gingivitis superficial. Si las bacterias avanzan por debajo de la encía, pueden afectar al ligamento periodontal y al hueso que sostiene los dientes.
El cepillado diario es imprescindible, pero no puede eliminar el sarro una vez que la placa se ha endurecido. Tampoco llega correctamente al interior de una bolsa periodontal, que es el espacio que se forma entre el diente y la encía cuando la enfermedad avanza.
Por eso, aunque una persona mantenga una buena higiene en casa, puede necesitar un tratamiento profesional para retirar los depósitos que permanecen adheridos a las raíces.
El sangrado también puede verse favorecido por:
Una técnica de cepillado insuficiente.
La falta de higiene interdental.
Dientes apiñados o zonas difíciles de alcanzar.
El tabaco, que puede enmascarar algunos signos de inflamación.
Cambios hormonales o determinadas enfermedades.
Algunos medicamentos.
Una enfermedad periodontal ya establecida.
No todas las encías que sangran necesitan un raspado, pero un sangrado frecuente sí requiere una valoración profesional.
Señales de que el problema puede estar bajo la encía
La periodontitis puede avanzar sin causar un dolor intenso. Por este motivo, muchos pacientes no solicitan una revisión hasta que perciben cambios visibles o molestias más importantes.
Entre las señales que pueden indicar que existe acumulación de bacterias y sarro bajo la encía se encuentran:
Sangrado frecuente al cepillarse o utilizar hilo dental.
Encías rojas, inflamadas o sensibles.
Mal aliento persistente.
Retracción de las encías.
Sensación de dientes más largos.
Aparición de espacios entre los dientes.
Supuración alrededor de la encía.
Sensibilidad en las raíces expuestas.
Movilidad dental.
Cambios en la forma de morder.
Estos síntomas no confirman por sí solos que sea necesario realizar un raspado. El diagnóstico debe valorar la profundidad de las bolsas, la presencia de sarro subgingival y el estado del hueso.
La acumulación de placa también puede favorecer otros problemas, como la caries. Si además del sangrado observas una mancha oscura, una cavidad o cambios en una pieza anterior, en nuestro artículo sobre caries en dientes visibles y reconstrucción estética explicamos por qué conviene valorar el diente antes de que el daño avance.
¿Tus encías sangran cada vez que te cepillas?
El sangrado repetido no debe normalizarse.
En Excelentia Dental en Ciudad Lineal (Madrid) Una valoración periodontal permite conocer si existe una inflamación superficial o una enfermedad que está afectando al soporte de los dientes.
¿Qué es el raspado y alisado radicular?
El raspado y alisado radicular es un tratamiento no quirúrgico utilizado para controlar la periodontitis, principalmente cuando la enfermedad se encuentra en fases leves o moderadas.
El procedimiento actúa bajo el margen de la encía:
- El raspado elimina el sarro, la placa bacteriana y los depósitos adheridos a la raíz.
- El alisado radicular deja la superficie de la raíz más limpia y regular, dificultando que las bacterias vuelvan a adherirse.
Al retirar los agentes que mantienen la infección, disminuye la inflamación y se favorece que la encía vuelva a adaptarse de manera más saludable alrededor del diente.
Este tratamiento forma parte de la periodoncia, la especialidad que diagnostica y trata los problemas de las encías y del hueso que sostiene los dientes.
¿Qué problemas puede solucionar este tratamiento?
El raspado periodontal puede estar indicado para:
Eliminar sarro acumulado bajo la encía.
Reducir la carga bacteriana dentro de las bolsas periodontales.
Controlar el sangrado y la inflamación.
Mejorar el mal aliento relacionado con la enfermedad periodontal.
Frenar la progresión de la pérdida de soporte dental.
Facilitar que la higiene diaria sea más eficaz.
Ayudar a conservar los dientes afectados.
El tratamiento no recupera automáticamente el hueso que ya se ha perdido ni garantiza que la periodontitis desaparezca para siempre. Su objetivo es controlar la infección y detener o ralentizar su avance. Para mantener los resultados será necesario seguir un programa de revisiones y mantenimiento periodontal.
Diferencia entre profilaxis y raspado y alisado radicular
Aunque a veces se utiliza la expresión “limpieza profunda” para referirse a ambos procedimientos, una profilaxis y un raspado periodontal no son exactamente lo mismo.
| Tratamiento | ¿Cuándo se recomienda? | ¿Qué elimina? | Zona tratada |
|---|---|---|---|
| Profilaxis dental | Prevención, mantenimiento o gingivitis inicial | Placa bacteriana, sarro y manchas superficiales | Principalmente por encima de la encía |
| Raspado y alisado radicular | Periodontitis leve o moderada | Sarro, bacterias y toxinas adheridas a la raíz | Por debajo de la encía |
La limpieza profunda o profilaxis puede ser suficiente cuando el sarro es superficial y no existe pérdida de soporte periodontal. Si hay bolsas periodontales y depósitos adheridos a las raíces, es necesario actuar bajo la encía mediante un raspado y alisado radicular.
Realizar solamente una profilaxis cuando existe periodontitis puede mejorar temporalmente la sensación de limpieza, pero no elimina el origen profundo de la infección.
¿Notas sangrado, inflamación o molestias en las encías?
Una limpieza convencional no siempre es suficiente cuando existe periodontitis.
En Excelentia Dentalen Ciudad Lineal (Madrid) revisaremos tu salud periodontal para indicarte el procedimiento más adecuado y evitar que el problema avance..
¿Cómo se realiza un raspado y alisado radicular?
El tratamiento se planifica según el número de zonas afectadas y la profundidad de las bolsas periodontales. Habitualmente comprende los siguientes pasos:
1. Estudio periodontal
El especialista examina las encías y mide la profundidad del espacio existente alrededor de cada diente. También valora el sangrado, la movilidad, la retracción y la cantidad de placa y sarro.
Cuando es necesario, se realizan pruebas de imagen para comprobar si existe pérdida de hueso y conocer su distribución.
2. Anestesia local
La zona puede anestesiarse para que el procedimiento resulte cómodo, especialmente cuando las bolsas son profundas o existe sensibilidad.
3. Eliminación del sarro subgingival
Se utilizan instrumentos ultrasónicos y manuales específicos para retirar cuidadosamente el sarro, las bacterias y los depósitos adheridos a la raíz por debajo de la encía.
4. Alisado de la superficie radicular
La raíz se limpia y se regulariza para eliminar las zonas contaminadas y dificultar una nueva adhesión bacteriana.
5. Revisión de la respuesta de las encías
Después del periodo de cicatrización, se revisan nuevamente las encías para valorar si ha disminuido el sangrado, la inflamación y la profundidad de las bolsas.
En función de la respuesta, puede ser suficiente continuar con mantenimiento periodontal o puede ser necesario valorar tratamientos adicionales en zonas concretas.
¿El raspado y alisado radicular duele?
El procedimiento se realiza con anestesia local cuando es necesario, por lo que el paciente no debería sentir dolor durante el tratamiento. Puede notar presión o el movimiento de los instrumentos, pero la zona permanece insensibilizada.
Después de la sesión pueden aparecer:
Ligera sensibilidad dental.
Molestia en la encía.
Pequeño sangrado puntual.
Sensibilidad temporal al frío.
Sensación de que los dientes están algo más separados.
Estas molestias suelen ser transitorias y disminuyen progresivamente. La sensación de mayor separación puede aparecer porque baja la inflamación y se elimina el sarro que ocupaba parte del espacio entre los dientes.
Si el miedo al tratamiento dificulta acudir a la consulta, el equipo puede valorar medidas para reducir la ansiedad y, en pacientes seleccionados, opciones como la sedación consciente.
¿Cuántas sesiones son necesarias?
El número de sesiones depende de la extensión de la enfermedad, la cantidad de sarro y la profundidad de las bolsas periodontales.
En algunos pacientes puede tratarse la boca en una o dos sesiones. En otros, se divide por zonas o cuadrantes para trabajar con precisión y mantener la comodidad durante el procedimiento.
No existe una duración idéntica para todos los casos. Tras realizar el estudio periodontal, el especialista podrá explicar cuántas sesiones se necesitan y qué zonas deben tratarse.
¿Qué ocurre después del raspado periodontal?
Durante los días posteriores es importante seguir las indicaciones del profesional y mantener una higiene cuidadosa. Aunque la encía pueda estar sensible, dejar de cepillarla favorecería una nueva acumulación de placa.
Habitualmente se recomienda:
Cepillarse con suavidad y con la técnica indicada.
Utilizar cepillos interdentales o hilo dental según el espacio disponible.
Evitar el tabaco, ya que dificulta la cicatrización y aumenta el riesgo periodontal.
Seguir únicamente los productos o colutorios recomendados.
Acudir a la revisión programada.
Avisar a la clínica si aparece una molestia intensa o persistente.
Conforme disminuye la inflamación, las encías suelen verse menos rojas, sangrar menos y adaptarse mejor alrededor de los dientes.
¿Presentas sangrado, mal aliento o retracción de encías?
Tratar la enfermedad periodontal antes de que aparezca movilidad permite proteger mejor el hueso y aumentar las posibilidades de conservar los dientes naturales.
En Excelentia Dental, en Ciudad Lineal (Madrid) realizaremos una valoración de tu salud bucodental para definir el tratamiento más indicado en tu caso.
Beneficios del raspado y alisado radicular
Cuando está correctamente indicado, el tratamiento puede aportar beneficios importantes:
Reduce las bacterias situadas bajo la encía.
Disminuye el sangrado y la inflamación.
Ayuda a controlar el mal aliento de origen periodontal.
Reduce la profundidad de muchas bolsas periodontales.
Facilita la higiene diaria.
Frena la progresión de la enfermedad.
Ayuda a conservar los dientes y su soporte.
Puede evitar que el tratamiento sea más complejo en el futuro.
El resultado depende tanto del tratamiento realizado en la clínica como de los cuidados diarios y del mantenimiento posterior.
¿Qué pasa si no se trata la periodontitis?
La periodontitis no suele desaparecer por sí sola. Si las bacterias permanecen bajo la encía, la inflamación puede continuar dañando los tejidos que mantienen el diente en su posición.
Con el tiempo pueden aparecer:
Mayor retracción de encías.
Pérdida progresiva de hueso.
Espacios oscuros entre los dientes.
Movilidad dental.
Dolor o dificultad al masticar.
Desplazamiento de algunas piezas.
Pérdida de uno o varios dientes.
Cuando una pieza se pierde, los dientes vecinos pueden desplazarse y el hueso de la zona comienza a reducirse. En nuestro artículo sobre qué pasa si pierdes un diente y no lo reemplazas explicamos por qué conviene valorar las posibles soluciones antes de que se produzcan más cambios en la boca.
Si ya existe una pérdida dental, los implantes dentales pueden ser una opción en determinados pacientes, pero primero es imprescindible controlar la enfermedad periodontal para reducir riesgos y proteger el resultado.
¿La periodontitis se cura después del raspado?
La periodontitis es una enfermedad crónica que puede controlarse, pero mantiene riesgo de reactivación. El raspado y alisado radicular elimina los depósitos que favorecen la infección y permite estabilizar muchas situaciones, pero no sustituye al seguimiento posterior.
Una vez finalizada la fase activa, se establece un programa de mantenimiento periodontal. La frecuencia depende del riesgo de cada paciente y puede situarse, de forma orientativa, entre tres y seis meses.
Durante estas visitas se controla:
El sangrado de las encías.
La profundidad de las bolsas.
La acumulación de placa y sarro.
La movilidad de los dientes.
La calidad de la higiene doméstica.
La aparición de nuevas zonas de riesgo.
Cumplir con estas revisiones es fundamental para conservar los resultados y detectar cualquier recaída de forma temprana.
¿Has finalizado un tratamiento periodontal?
El seguimiento periódico es fundamental para mantener los resultados y reducir el riesgo de reactivación de la periodontitis.
En Excelentia Dental, en Ciudad Lineal (Madrid), diseñaremos un programa de mantenimiento periodontal adaptado a las necesidades de tus encías.
Raspado y alisado radicular en Ciudad Lineal, Madrid
Si tus encías sangran con frecuencia, notas mal aliento persistente, retracción o cambios en la posición de los dientes, conviene realizar una valoración periodontal.
En Excelentia Dental, clínica dental en Ciudad Lineal, Madrid, estudiamos el estado de las encías, medimos las bolsas periodontales y valoramos el soporte de cada diente para indicarte el tratamiento que realmente necesitas.
Si la inflamación es superficial, puede ser suficiente una higiene profesional. Cuando existen bacterias y sarro bajo la encía, el raspado y alisado radicular permite actuar directamente sobre el origen del problema. En situaciones más avanzadas, puede ser necesario combinarlo con otros tratamientos periodontales.
Nuestro objetivo es controlar la infección, ayudarte a conservar tus dientes y establecer un seguimiento que proteja la salud de tus encías a largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre el raspado y alisado radicular
¿Es lo mismo un raspado periodontal que una limpieza dental?
No. La limpieza o profilaxis retira principalmente placa y sarro por encima de la encía. El raspado actúa por debajo de ella y sobre las raíces cuando existe enfermedad periodontal.
¿Cuánto dura una sesión de raspado y alisado radicular?
Depende de la cantidad de sarro y del número de zonas tratadas. El especialista indicará la duración y si conviene dividir el procedimiento en varias sesiones.
¿Las encías dejan de sangrar después del tratamiento?
Habitualmente el sangrado disminuye conforme se controla la inflamación. El resultado también depende de mantener una buena higiene y acudir a las revisiones indicadas.
¿Los dientes se mueven después de un raspado?
El raspado no causa la pérdida de soporte. Si existe movilidad, suele deberse al daño previo provocado por la periodontitis. Al eliminar el sarro y reducir la inflamación pueden hacerse más evidentes cambios que ya estaban presentes.
¿Cada cuánto hay que repetir el raspado?
No debe repetirse con una frecuencia fija sin valorar las encías. Después del tratamiento se realizan mantenimientos periódicos y solo se vuelve a tratar en profundidad si el diagnóstico indica que alguna zona continúa activa.
Tratar el sangrado a tiempo ayuda a proteger tus dientes
Las encías que sangran de forma repetida pueden estar avisando de una inflamación que va más allá de la superficie. Cuando existen bolsas periodontales y sarro adherido a las raíces, ni el cepillado ni una limpieza convencional pueden eliminar completamente el problema.
El raspado y alisado radicular permite limpiar bajo la encía, reducir la carga bacteriana y controlar la progresión de la periodontitis. Cuanto antes se diagnostique la enfermedad, más sencillo resulta proteger el hueso y conservar los dientes naturales.
En Excelentia Dental valoramos cada caso de manera personalizada para cuidar tus encías desde el origen del problema y acompañarte también durante el mantenimiento posterior.






















